¿Derrota? ¿Qué Derrota?

El plan de Dios seguirá adelante.
Durante siglos, nadie ha podido ahogar la semilla.

“¿Derrota? ¿Qué derrota? Es una pérdida electoral.” Esa fue la respuesta de un líder político que quedó grabada en mi memoria de niña. Fueron unas elecciones intensas, se habló de fraudes, abundaban las intrigas, las batallas sociales y en fin, fue tema por largo tiempo. Pero, el hecho de aquélla pérdida no definió la actitud de aquél líder político. En una entrevista subsiguiente expandió sobre el asunto de aquélla expresión inicial y dijo que el derrotado no regresa al ruedo, por ello él no se consideró derrotado en su ideal político.

La verdad material y temporal encerrada en esa actitud de no verse como una persona derrotada, ya la había plasmado el apóstol Pablo en el siguiente mensaje:

“Por eso aunque tengamos toda clase de problemas, no estamos derrotados. Aunque tengamos muchas preocupaciones, no nos damos por vencidos. Aunque nos persigan, Dios no nos abandona. Aunque nos derriben, no nos destruyen.”

2 Corintios 4:8-9 palabra de dios para todos

En el Cristo crucificado, la cruz parecía indicar que él y su mensaje habían sido derrotados. En ocasiones, durante el transcurso de la historia, el pueblo de Dios ha parecido estar derrotado.

¿Qué nos enseña esa cruz?

Nos enseña que la derrota aparente sobre un justo [en el caso de Cristo uno que nunca pecó pero por nosotros fue tomado como uno] por real o fea que luzca, si Dios lo permitió es porque hay SIEMPRE una victoria mayor. ¡Lo que Dios promete SE CUMPLE! Dios no es injusto. Lo que promete es el bien.

¿Debemos sólo llorar y esperar mientras aguardamos el cumplimiento de una promesa? Yo creo que NO. Cuando la promesa recibida es que la verdad triunfa sobre la aparente derrota, debemos hacer todo lo contrario: Debemos correr al encuentro de la verdad con mayor pasión.

Como las mujeres que corrieron al sepulcro a honrar a Cristo. Querían honrarlo con detalle y llenar el cuerpo de su Señor con perfumes, especias y ungüentos. ¡Amarle hasta el final! Dándole la gloria merecida en total agradecimiento por todo lo que Jesús había hecho por ellas.

Cuando lo supieron resucitado ¡Corrieron con el mensaje! ¿Derrota? ¿Qué derrota? EL SEÑOR VIVE.

En este siglo 21, para los que estamos en Cristo, lo que nuestros ojos o el mundo le llama derrota, son sólo pérdidas que son parte de la vida. Son pérdidas que Dios permite y sólo es cuestión de tiempo. Una batalla perdida no redefine una guerra que ya sabemos ganada. Si prevalecemos en el camino de Cristo, el Dios que venció y cumple lo que promete, no nos abandona. Aunque la prueba arrecie, la victoria es SEGURA.

¡NO TE QUITES! Siempre hay grietas en el asfalto. La semilla caída en la buena tierra de un corazón sencillo que se de la oportunidad de creer y crecer en la verdad de Dios, brotará victoriosa.

No ignoren esto, amados hermanos: para el Señor, un día es como mil años, y mil años son como un día. No es que el Señor se tarde en cumplir lo que prometió como piensa la gente. Lo que pasa es que Dios es paciente porque no quiere que nadie sea destruido sino que todos cambien su vida y dejen de pecar.

2 Pedro 3:8-9

¡Estoy Harta con ‘J’!

Cuando de indignación, frustración y enojo se trata…

Hoy es día de confesión. Mi lema en unavidaprofunda.com el blog y el podcast es: Buscar una mente equilibrada y un espíritu más tranquilo. Y mi consejo es que: Para poder disfrutar de claridad mental debemos profundizar en nuestras ideas y pensamientos.

Una de las estrategias para profundizar en nuestras ideas y pensamientos es buscar qué tiene que decir Dios al respecto de todo. ¿Y qué pasa cuando surge una situación donde se juntan tres “calentones”? Tales como: la indignación, la frustración y el enojo.

Ahora mismo estoy pasando por uno de esos episodios. Y te diré como lo estoy gestionando emocional y espiritualmente.

1ro• Respirar. Orar. Desahogar – En este primer paso de tres partes, primero recurro al amor divino y respiro. Ese amor divino que procede del corazón de Dios es el que me capacita para reaccionar con calma ante las dificultades. Respirar y recordar que El me ama y que también ama a los demás, incluso aquéllos que con su acción u omisión me dispararon la indignación, la frustración o el enojo. Orar y luego desahogarme con alguna persona o personas que sé de antemano tienen la capacidad para escuchar, saben de qué se trata la situación, son confidentes o pueden darme palabras o información que vaya aliviando mis dudas.

2do• Enfriar – Trazarme, de ser posible un tiempo límite antes de buscar un contacto o conversar con la persona o personas objeto de mi frustración, indignación o enojo. Generalmente, me doy un día, dos o tres para enfriarme. Si eso no es posible, me doy unas cuantas horas o unos cuantos minutos antes de poder hablar. Esto me ayuda a organizar mis pensamientos y mis sentimientos.

3ro • ConfiarNo tengo el control o el poder sobre todo lo que pasa, lo que los demás perciban, piensen, hagan, no hagan o me digan. Así que confiaré que libraré mi responsabilidad diciendo de frente lo que es necesario. Dios es quien tiene todo el control y se encargará. Si yo tengo la razón, sé que Dios nunca me dejará en vergüenza. Y si soy yo la equivocada, la prejuiciada o la exagerada, ¡También Dios se encargará de mí!

«No permitan que la ira los haga cometer pecados»

Efesios 4:26 Palabra de Dios Para Todos

En realidad, no dejo la oración sólo en mi primer paso. Tengo que echar mano de la oración sin cesar. Esto no quiere decir que no haga más ninguna otra cosa que estar pensando en la situación y repitiendo mis súplicas. Es un asunto de conexión. Dice la Palabra que cuando no sabemos pedir como conviene el Espíritu de Dios intercede por nosotros [Romanos 8:26-27]. Orar sin cesar es sumergirnos en su presencia, en su ser, en su esencia. Así podremos tener esa paz que sobrepasa todo entendimiento, porque aprendemos a vivir en cualquiera sea la situación mirando con los ojos de Dios y buscando la mente de Cristo. El también sabe lo que es indignarse, frustrarse y enojarse.

Escribir este post, me ha ayudado a ventear. Así que la acción de escribir, también es terapéutica. ¡Ya estoy lista! Vamos pa’ lante y con fe.

¡Eres Tú!

“Por eso quiero que reavives el fuego del don que Dios te dio …”

Hay una canción que se hizo muy popular en el año 1973… ¡Ufff! El siglo pasado, titulada Eres Tú [La puedes escuchar en el enlace electrónico al final de este post].

  • Ese año de 1973, el mismo año que en Estados Unidos se legalizó la muerte de niños en el vientre materno, como un derecho. El año en que se lanzó la primera estación de laboratorio espacial Skylab. El año en que en Elvis Presley lleva a cabo el primer concierto Aloha from Hawái transmitido en vivo vía satélite a todo el mundo ―excepto el bloque comunista― que fue visto por más personas que el alunizaje del Apolo II. Año en que termina la fatídica guerra por ocho años y medio con Vietnam. Año en que se realiza la primera llamada inalámbrica con tecnología celular. Muchos más acontecimientos de lo que podemos recordar los nacidos desde entonces.

Pero, esta canción, que ganó el famoso certamen musical de Eurovisión 1973 en la participación de España por un grupo de nombre Mocedades y del autor Juan Carlos Calderón, se volvió una de las más populares de la época y escrita en la memoria de muchos. Quedó incrita en mi memoria de niña de tan sólo 5 años de edad… ¡Ups!… te ruego que no calcules mi edad por favorrrrrr!!!!

Esta canción Eres Tú sin ser un himno religioso retrata las figuras del Espíritu Santo de Dios y de Cristo. No hay certeza si el autor se inspiró del todo en la fe, pero ciertamente Dios ha utilizado esta canción para traer su memoria de gracia a mi alma. Esta canción trae a mí las memorias del Espíritu de Dios en los elementos del agua, del fuego y del pan.

En esta ocasión hablemos del fuego. En el plano material, el fuego proporciona luz, nos calienta en el frío, cocina los alimentos, purifica los metales, regenera la naturaleza en ciertos campos, esteriliza lo contaminado, cauteriza una herida para no desangrarse, entre otras funciones.

En la historia del pueblo de Dios, dice la Biblia que Dios mismo encendió el fuego en el altar. Le fue asignado a los hombres traer leña al fuego cada mañana y no dejarlo apagar [Levítico 6:12-13]. Nosotros, cuando decimos que sí a Cristo, recibimos el fuego del Espíritu Santo de Dios el cuál es nuestra responsabilidad mantener avivado.

Por eso quiero que reavives el fuego del don que Dios te dio cuando te impuse las manos. Porque el Espíritu que Dios nos ha dado no nos hace cobardes, sino que él es para nosotros fuente de poder, amor y buen juicio.

2 Timoteo 1:6-7 palabra de dios para todos

Para que un fuego se mantenga encendido en una chimenea o fogata depende de la calidad de la leña que uno le ponga. Si esa leña todavía está algo verde en su centro, no generará el calor que debería, pues tiene un grado de humedad no aceptable para la combustión. Sólo basta que ese centro tenga alrededor de un 20% de humedad para que el fuego no dure, contamine y haga daño. Esa es una leña inmadura, no curada, que genera más humo, más suciedad, un olor bastante molesto y una experiencia tan desagradable que tendríamos que irnos de ese lugar.

Por el contrario, una leña seca, madura, curada, aunque esté expuesta en el patio y se moje con la lluvia, bastará unas cuantas horas al lado del calor o volverse a secar al sol para ser útil. Por eso, en los países dónde el frío es cruel, se aprovecha la temporada menos fría para acumular los buenos troncos a ser curados y estén en condiciones para encender el fuego en el invierno.

En resumen, no es lo mismo una leña húmeda que una leña mojada. La húmeda es la leña inmadura aun verde en su interior y la mojada es la leña previamente seca y curada. La leña curada está lista para recibir agua, sol, sereno y ser encendida para un fuego de calidad.

¡Vamos a profundizar! Te has preguntado si estás invirtiendo en leña de calidad para crecer en el fuego del Espíritu que Dios cada día. ¿Estás sometiendo tu espíritu a ser curado por Dios y estar listo para el tiempo del fuego de la prueba? ¿Es tu obrar una buena leña para ese fuego limpio que no contamina o una leña inmadura que no calentará tu alma y tu hogar? ¿Te estás sometiendo al tratamiento? ¿Estás asumiendo tu parte?

No apaguen el fuego del Espíritu. 

1 Tesalonicenses 5:19 Dios Habla Hoy

“Tienes El Suéter Al Revés”

En la prisa por vivir a veces andamos al revés.

Es una mañana de esas en que nos levantamos tarde. La habitación está aún cerrada y algo oscura. En la prisa por salir, ni siquiera abrimos las ventanas o encendemos la luz. Tomamos a toda prisa unas piezas de ropa y aun más rápido nos vestimos para luego salir corriendo a velocidad.

Llegamos a nuestro destino y algunos nos miran extraño. Hasta que una persona con mucha delicadeza nos dice al oído — “tienes el suéter al revés.”

Entonces, ¿Qué hacemos? ¿Corremos al baño para arreglarnos el suéter? o nos quedamos todo el día con el suéter al revés.

La fe viva actúa y se mueve. La fe muerta se queda sentada.

C. Z. Maldonado

¿Sabes que hay dos tipos de fe? Hay una fe viva y una fe muerta. De esto se habla en la carta de Santiago, quien era medio hermano de Jesús en el plano humano. De hecho, la Biblia nos refleja que en la propia familia de Jesús dudaban de él y no comprendían las enseñanzas, misión y obras de su hermano. Había desconocimiento, desconfianza y preocupación en ellos.

Pero Santiago, despertó a la verdad y le fueron reveladas tremendas enseñanzas con principios poderosos hacia una fe viva y a una vida con verdadera libertad.

“Pero no es suficiente con sólo oír el mensaje de Dios. Hay que obedecerlo.

Si sólo lo oyen, sin hacer lo que dice, se están engañando a sí mismos.

El que oye el mensaje de Dios sin obedecer lo que dice es como el que se mira en un espejo. Se mira en el espejo, se va y pronto olvida lo mal que se veía.

Por el contrario, el que se fija bien en la ley perfecta, la que libera a la gente, y la pone en práctica en lugar de ser un oyente olvidadizo,

será afortunado en lo que hace.”

Santiago 1:22-25 Palabra de Dios para Todos

Mucho ojo… Lo que hagamos, aun sean buenas, grandes o tan magníficas obras que inclusive hagan un enorme bien a la humanidad, no necesariamente conllevan una fe viva que nos gane la salvación solamente por lo que hacemos. La salvación es por gracia y es un regalo.

Lo que hacemos debería ser como resultado del fruto por vivir abrazados de Dios. Quien vive abrazado de Dios y a El dedica todo lo que hace, ése tiene una fe viva.

Nuestra actitud y comportamiento ha de reflejar por sí mismo cuan viva es nuestra fe. En esa fe viva, también somos lo suficientemente humildes para aceptar que hay cosas en nuestra vida que andan al revés de lo que el corazón de Dios desea. Entonces, Dios se encarga de enviarnos mensaje con voz sublime de que el suéter de nuestra actitud, acción u omisión está al revés. ¿Le escuchamos?

Nuestro nivel de humildad ante Dios es una de esas llaves que nos abre hacia una vida verdadera, libre, abundante y profunda.

El camino a la transformación requiere que seamos humildes y abiertos a la verdad hermosa, limpia, no manipulada, poderosa y sublime que nuestro creador nos susurra constantemente a nuestro oído — “tienes el suéter al revés”.

“No tengas miedo.
Yo te he liberado;
te he llamado por tu nombre
 y tú me perteneces.
Aunque tengas graves problemas,
yo siempre estaré contigo;
cruzarás ríos y no te ahogarás,
caminarás en el fuego y no te quemarás
 porque yo soy tu Dios
 y te pondré a salvo."
ISAIAS 43:1-4 Traducción en lenguaje actual

En conclusión, ¿Qué justifica que andemos con el suéter de nuestro corazón puesto al revés? ¡Anda, arréglate!

Nota: Para aprovechar al máximo esta reflexión, puedes oprimir con el cursor encima de las palabras o frases destacadas. Así podrás profundizar e ir al enlace electrónico con las referencias bíblicas.

” Mamá, No Te ‘Pocupes’ “

Dios Nos Habla A Través De Los Niños

Cuando mi hijo mayor estaba entre los tres a cuatro añitos, me decía en una voz tan melodiosa, cantarina y acariciante: “Mamá, no te pocupes” osea, que ¡No me preocupara!

Si eres seguidor de mi blog, sabrás que he compartido sobre mi transformación gracias a la maternidad. Que tengo unas vivencias profundamente transformadoras y poderosas, gracias a esos momentos difíciles con la pérdida perinatal de mis dos bebés de cinco meses de gestación.

Creo que debido a esas péridas, durante la crianza del primer hijo que sí sobrevivió [y aún está conmigo] por una ventana de tiempo quizás mis cuidados eran muy especiales. No creo que mis cuidados eran extremos, pero era obviamente notable para mi pequeño y por esa razón Dios le usaba para que me dijera a menudo: “Mamá, no te pocupes.”

Ciertamente, Dios nos habla a través de nuestros niños. Mi chico hoy tiene 21 años y hace poco le dije: “Papi, te acuerdas cuando me decías, Mamá no te pocupes”… Este hombre guapo al que tanto amo me contestó: “Y todavía te lo digo… no te tienes que preocupar.”

Acumulo versos bíblicos y los anoto por dónde quiera, esa es una táctica para equilibrar mi mente y gozar de un espíritu más tranquilo en tiempos tan retantes como estos. Aquí te comparto una pequeñísima muestra de los que tratan sobre como manejar la preocupación. De hecho, es uno de los asuntos de los que más se habla en la Biblia. Estos están en la versión Nueva Traducción Viviente:

  • No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. Filipenses 4:6-7
  • Así que no temas, porque yo estoy contigo;
    no te angusties, porque yo soy tu Dios.
    Te fortaleceré y te ayudaré;
    te sostendré con mi diestra victoriosa. Isaías 41:10
  • Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa? Mateo 6:25
  • Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. 1 Pedro 5:7
  • Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas. Mateo 6:34
  • Cuando en mí la angustia iba en aumento,
    tu consuelo llenaba mi alma de alegría. Salmo 94:19
  • No se angustien. Confíen en Dios, y confíen también en mí. Juan 14:1
  • La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni se acobarden. Juan 14:27

Yo le digo al SEÑOR:

«Tú eres mi refugio, mi fortaleza.

    Dios mío, confío en ti».

salmo 91:2 palabra de dios para todos

¡Escojamos la mejor parte! Aunque la preocupación sea inevitable, tenemos la opción de rechazar que la misma se apodere de nosotros. ¡Eso es totalmente posible! Mientras estemos enfocadas en la fuente de todo Poder: Jesucristo.

¿Actuar, Parar o Esperar?

“El AMOR DIVINO nos capacita para reaccionar con CALMA ante las dificultades.”

C. Z. Maldonado, autora
Silencio, Yo Hablaré: Pensamientos Breves Hacia Una Vida Profunda

La vida real trata de elecciones y decisiones. Todo el día estamos en ese proceso.

Hay cosas tan rutinarias que ya ni las pensamos, porque ya sabemos lo que hacer y lo que siempre da resultados. En ocasiones, ni nos hemos detenido a pensar porqué siempre hacemos lo mismo una y otra vez. ¿Si funciona… por qué cambiar?

Pero, hay momentos en la vida que el peso o la importancia de la elección o la decisión es bastante. Es ahí donde nos asaltan las dudas: ¿Actúo, paro o espero?

El contexto del momento o la situación tienen mucho que ver en el asunto de qué hacer ante un dilema. El tiempo que tenemos para tomar la decisión [si es que lo tenemos] se añade a la fórmula de nuestra batalla interior. ¿Cuándo saber si actuar, parar o esperar?

La vida es hermosa y también una constante batalla. Por eso, debemos enfocarnos en prepararnos sin ansiedad pero muy determinados, para todo lo que venga. La confianza es clave.

Yo he aprendido, que en los tiempos más tranquilos o menos ajetreados debo acumular todo aquello que me puede ser útil para cuando venga el día duro, un asalto de la vida o una batalla.

¿Qué acumulo? Acumulo historias, versos y oraciones extraídas de la Palabra de Dios. Acumulo memorias de todas las veces que me equivoqué y cómo luego reconocí que fue Dios quien me sacó. Acumulo amores [de Dios, de los míos y de la gente buena en mi camino diario]. Así, cuando me asalte algo inesperado en la batalla, confío en que tendré la respuesta.

¿Y si no tengo la respuesta y la batalla la tengo encima? Es ahí cuando sé que hay que soltar todas las amarras y confiar en que mi Señor, mi Creador y mi Salvador no me va a abandonar. ¿Cómo lo sé? Lo sé, porque tengo un regalo dentro de mí. Un regalo que recibí y acepté. El regalo del Espíritu Santo de Dios.

¿Demasiado espiritual para ti? Pues, para mí… no. La fe es mi realidad y no un mecanismo de escape. El acumular la verdad de Dios me ha ayudado a una tener una mente equilibrada y un espíritu más tranquilo. No soy una super mujer, pero necesito acceso al verdadero y único super poder: Jesucristo.

»Si me aman, obedecerán mis mandamientos.

Le pediré al Padre y les dará otro Consejero para que esté siempre con ustedes: El Consejero es el Espíritu de la verdad.

El mundo no lo puede recibir porque no lo ve ni lo conoce. Ustedes lo conocen porque vive con ustedes y estará en ustedes.

»No los dejaré huérfanos; volveré a ustedes.

Juan 14: 15-18 palabra de dios para todos

El Espíritu Santo de Dios, el cual recibí cuando le di el sí a ese santo caballero que me guía, me capacita y me corrige. Muy especialmente, cuando no tengo idea de qué hacer. Ese espíritu ha estado en mí y conmigo aun en las puertas de la muerte en varias ocasiones.

He aprendido que las batallas no son del todo mías: Son de Dios. Saber si es tiempo de actuar, de parar o de esperar… No es sencillo ¡Lo sé! Sin embargo, ¡Sí es posible! Sólo es posible cuando dejamos que Dios nos amarre el cordón umbilical de nuevo a él.

Oprime las citas bíblicas para sacarle provecho a esta parte de la reflexión.↓↓↓

Si Dios dirigió a jueces, reyes y soldados para actuar en plena guerra [Jueces 4 y 5; 2 Samuel 8,

Si Dios inspiró y colocó sabiduría a mujeres y a niños [1 Samuel 17:49; 1 Samuel 25]

Si Dios les dijo a los ejércitos que en momentos que actuaran y en otros momentos que estuvieran quietos [2 Crónicas 20]

Si Dios infundió pasión para avanzar con ímpetu aún ante inminente peligro de muerte y abrió los cielos para su testigo [Hechos 7:54-57]

Si Dios lo hizo con esa gente de la antigüedad bíblica … ¡Lo hará conmigo también! De hecho, te puedo asegurar que lo hace todo el tiempo. No porque yo sea más especial que tú. Es que me rendí en sus brazos.

¿Quieres rendirte a esta poderosa fuente de amor? Escanea el código QR o digitar este enlace: https://pazcondios.net/ También puedes escribirme en este post o a unavidaprofunda@gmail.com

“La obediencia es nuestra PAZ.”

C. Z. Maldonado, autora
Silencio, Yo Hablaré: Pensamientos Breves Hacia Una Vida Profunda

¡Sellados!

Cuando algo está sellado es por varias razones. En el caso de un alimento, su sello de marca lo distingue. El sellar su frasco o empaque lo preserva íntegro y separado de la contaminación. Cuando colocamos un sello de correo a un sobre, permitimos que llegue a su destino. Cuando un documento importante lleva el sello de las autoridades pertinentes, quiere decir que está autenticado como verdadero y conlleva un peso de autoridad. Cuando alguien traspasa un lugar sellado sin estar autorizado, el sello roto será señal de la intromisión indebida.

¿Has tenido idea de cuánto es el poder de una madre y un padre? Si no has tenido hijos, seguramente eres hijo.  Nuestros padres, nos han dejado sellos genéticos, emocionales y espirituales. Aunque todos esos sellos fueran buenos, son absolutamente superables por el sello de nuestro Creador. 

Todos podemos ser buenos hijos. También, todos tenemos la capacidad de convertirnos en buenos padres para los hijos que Dios nos quiera dar, aún si no fue nuestro caso el haber tenido buenos padres. Si tienes que perdonar a tus padres ¡Perdónales! No arrastres esas cadenas. Así podrás recuperar tu propio sello y sellar para bien a tus hijos.

En Dios no quedamos huérfanos. Dios en su misericordia nos sella con su amoroso poder y llena aquellos espacios que los padres no pueden. 

Si has leído otras notas de mi blog, escuchado el podcast, o has leído algunas pinceladas de mi vida escritas en mi libro, ya sabes que la maternidad fue un vehículo poderoso que Dios usó para sellarme y transformarme. Detrás de toda esa gloria hay una historia. En mi vida me moví desde el extremo de cerrarme a la maternidad, hasta desearla desesperadamente, ver morir a mis primeros bebés, hasta cuestionarle a Dios al punto de porqué mejor no me hubiera hecho estéril. ¿Dramático no? Esa historia la tengo en mi lista para escribir en un futuro, si Dios me lo permite.

Hoy soy madre en funciones para toda la vida. Colecciono muchas notitas y tarjetas que me han escrito mis hijos a través del tiempo. Las tengo guardadas dentro de las varias Biblias que poseo. Cada vez que las leo, es como si Dios me acariciara a través de lo que mis hijos escribieron. ¡Estoy sellada!

¿A qué punto quiero llegar? 

¿Sabes qué? Si Dios te confió a sus criaturas: De Él son y tienes que confiar para llevar el proceso en paz. LOS HIJOS SON UN REGALO ¡Disfrútalos! Crece con ellos, ríe con ellos, llora con ellos, sé fuerte por ellos. ¡Sé responsable! Sobre todo ¡Séllalos con amor y oración!

Déjate transformar por Dios a través de tu maternidad o paternidad y así sellarás a tus hijos para bien. Haz lo correcto y Dios se encargará del resto. Él es fiel de generación en generación a quienes le buscan de todo corazón. 

Si aún no eres padre y eres un hijo con asuntos pendientes con sus padres, ¡Resolverlos ahora, antes de que tengas tus hijos propios!

«Reconozcan, pues, que el Señor su Dios es el Dios verdadero, que cumple fielmente su alianza generación tras generación, para con los que le aman y cumplen sus mandamientos.»

Deuteronomio 7:9 Dios Habla Hoy

Claro que en el proceso nos cansamos, dudamos de muchas cosas y experimentamos miedos. Nos asaltan todos los “y si ocurre esto” “y si ocurre lo otro” ¿Lo estaré haciendo bien? En ocasiones quizás te culpas porque te equivocaste. En otras, seguramente te lamentarás si no le dedicas la atención y el tiempo necesario a tus hijos. DETENTE, RESPIRA Y ENFOCA TU MIRADA HACIA EL PADRE CELESTIAL.

¿Se descarrió tu hijo? Si cometiste pecado contra ellos, confiésalo y pide perdón. Si no fue así ¡No te fustigues! No es acaso lo mismo que sufrió Dios en las primeras generaciones [Adán, Eva, Caín…] con la desobediencia de sus hijos. ¡Sella a tus hijos! ¡Los puedes sellar desde antes de pensar tenerlos o de nacer! La paz de Dios te impregnará hasta que ellos despierten conciencia para nacer del espíritu [Lucas 15:11-32] y así Dios mismo pueda colocarles el anillo del sello en su dedo. El símbolo de ese anillo es la concesión de autoridad.

Pero el Señor dice: «Los cautivos de los guerreros serán puestos en libertad, y se recuperará el botín de los tiranos. Pues yo pelearé contra quienes peleen contigo, y salvaré a tus hijos.

Isaías 49:25 – Nueva Traducción Viviente

En una ocasión, de las tantas que el rey David se equivocó, acudió a Dios tan arrepentido que no se atrevió a pedirle a Dios que lo salvara solamente por amor a él, sino por ser “el hijo de su sierva.” ¡Así de poderoso fue el sello de la madre de David en la vida de su hijo! David creyó que por su madre ganaría favor ante Dios.

«Vuélvete hacia mí, y tenme piedad; Da Tu poder a Tu siervo, Y salva al hijo de Tu sierva.»  
Salmo 86:16 -Nueva Biblia De Las Américas

Sabemos que ningún ser humano gana el favor de Dios para otro. Sólo Cristo ganó el favor para toda la humanidad por dar su vida en una cruz y resucitar de la muerte. Dios nos da el privilegio de sellar para bien y en su autoridad a los hijos. ¡Sella a tus hijos en el nombre de Dios! 

Si tú todavía no has hecho profesión de fe en Cristo para recibir el sello del Reino de Dios y así sellar a tus hijos para bien, ¡Date la oportunidad! Haz esta oración:

Señor Jesucristo, he pecado mucho de pensamiento, palabras, actos y cuando no hice lo bueno aunque dentro de mí lo sabía. Hoy me arrepiento de todo eso. Vengo a ti para que me salves, me laves y me selles con una vida nueva eternamente. Amén.”

Puedes dejarme un mensaje o comentar a este posteo. Puedes escribirme a: unavidaprofunda@gmail.com

Biblia “Jacking”

A raiz de las vivencias con mis embarazos de alto riesgo, conocí el secreto dentro del versículo Juan 3:16 ¡Tenía que aprender a amar y a confiar en Dios!

Dios amó tanto al mundo que dio a su Hijo único para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.

Juan 3:16 Versión Palabra de Dios Para Todos

Tengo a Diego y a Carolina esperando por mí en el otro lado de la eternidad. Mis bebés fallecieron uno en mi vientre y la otra a la media hora de nacer. Ambos a las 23 semanas de concebidos.

Durante el embarazo de mi tercer hijo tuve que estar en cama los 9 meses. Fue allí que comenzó mi romance con la Palabra de Dios.

La maternidad fue el vehículo que Dios usó para apegarme a Él y a su creativa, hermosa, poderosa, real, sabia, útil y verdadera Palabra. Hasta el sol de hoy, ése apego a Él gracias a mi romance por la Biblia ¡Me sostiene! Su Palabra es una larga historia de amor. Tanto, que es eterna.

Pero tengo una confesión que hacer: Me he adueñado de las Biblias de las personas que Dios usó para acercarme a Él. Comencé con la Biblia de mi abuela materna, una Reina Valera edición de 1909, con ése lenguaje antiguo tan particular. Seguí con la de mi suegra, ésa se la pasé a mi esposo. Dentro de ella encontramos notitas y anotada la lista de las fechas de nacimiento de todos sus nietos en su puño y letra.

Tengo muchísimas versiones que me he comprado yo misma. Pero esas Biblias que he rescatado luego del fallecimiento de mujeres a través de cuyas vidas Dios sembró tanto de su memoria de gracia en mí, son tan preciadas como joyas para mí.

Dios guarde a mi santa madre y siga conservando su vida. Pero, cuando el Padre Celestial le prepare la maleta para el viaje al otro lado de la eternidad… sepa que es posible un Biblia “Jacking” de su hermosa Biblia grandota e ilustrada… ¡de colección! Que mi hermana no se entristezca, en ése caso creo que podemos arreglar una custodia compartida para la tenencia de esa Biblia.

Nota Aclaratoria: “jacking” es el término informal del inglés que significa tomar algo para sí por sorpresa, ilícitamente o por la fuerza. No robar es un mandato claro departe de Dios. La Biblia de mi abuela se la pedí a mi madre. La de mi suegra, lo notificamos a mi cuñada y fue concedida. Pero tengo que reconocer que el fuego del deseo por hacerme con ellas, no es normal. Ya como que lo estoy haciendo una tradición. Son como un acto de complicidad entre mi Señor y yo. Cariños y privilegios de gozo que Él me ha concedido.

Y tú ¿Has vivido esto mismo? ¿Coleccionas Biblias de las personas amadas e importantes en tu vida?

Llorar Es un Regalo

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Cuando una criatura nace, su primer signo de salud y vida es ¡Llorar!  Llorando denotará que ha llenado sus pulmones de aire, que respira exitosamente en el sistema exterior, ya que no está flotando en el líquido dentro del vientre.

Lloramos por alegría y también por tristeza. Lloramos por coraje o frustración. Lloramos por impotencia. Lloramos porque vemos a otro llorar y nos conmovemos. También, lloramos si alguna sustancia en el ambiente nos irrita.

Llorar, también es un regalo. Uno se siente que se ha limpiado de adentro hacia afuera. Llorar es una bendición física, emocional y espiritual. ¡Dios también llora!

Hay condiciones de salud que alteran o afectan el sistema lacrimal. Hay personas que por diferentes condiciones están casi imposibilitados de llorar. Osea, sus ojos ya no producen lágrimas.  Lloran con los ojos secos.

Cuando la vida nos ha dado muchos golpes o simplemente nos vamos acostumbrando a ver tantas modalidades de la maldad que el mundo caído por los pecados de la humanidad trae… ¡también lloramos con los ojos secos!

Pero… ¡Qué bueno es el vivir en la profundidad de la transformación de Dios!  Sólo una vida que se ha entregado en los brazos del Creador y Salvador del mundo: logra ser feliz y recupera la esperanza cada día sintiéndose seguro independientemente de lo que vean sus ojos.

C. z. mALDONADO

Vivir desde los ojos de Dios hace realidad lo que el salmista expresó:

Aunque lloren mientras llevan el saco de semilla,
volverán cantando de alegría…

Salmo 126:6

¿Y Dios llora con nosotros? La respuesta es: Definitivamente, Sí.

La persona de Jesús gestionó al Espíritu Santo de Dios para que se quedara con nosotros. Quien recibe a Cristo, recibe el Padre que le envió y también recibe al Santo Espíritu quien le sostiene EN TODO MOMENTO.

»Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre que les mande otro Defensor, el Espíritu de la verdad, para que esté siempre con ustedes. Los que son del mundo no lo pueden recibir, porque no lo ven ni lo conocen; pero ustedes lo conocen, porque él permanece con ustedes y estará en ustedes.

 »No los voy a dejar huérfanos; volveré para estar con ustedes. Dentro de poco, los que son del mundo ya no me verán; pero ustedes me verán, y vivirán porque yo vivo. En aquel día, ustedes se darán cuenta de que yo estoy en mi Padre, y ustedes están en mí, y yo en ustedes.El que recibe mis mandamientos y los obedece, demuestra que de veras me ama. Y mi Padre amará al que me ama, y yo también lo amaré y me mostraré a él.

•Juan 14:15-21

Si queremos una mente equilibrada y un espíritu más tranquilo, no dejemos de invertir tiempo para PROFUNDIZAR en la verdad que habita en el corazón de Dios. No seamos víctimas de una cultura memística.*

*Si quieres saber a qué me refiero con una cultura memística busca mi libro Silencio, Yo Hablaré: Pensamientos Breves Hacia Una Vida Profunda.

Mi Refugio Favorito

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Hay días… y hay días. Hay tiempo para todo debajo del sol, decía el sabio Salomón. En nuestras múltiples obligaciones hay gozo y también de cuándo en cuándo hay enojos y lágrimas. Esa es la vida real.

Gracias a Dios, cuando aprendemos a escoger la parte que no nos será quitada, aprendemos a usar las emociones como Dios las diseñó. Dios nos regaló las emociones para disfrutarlas y también para que fueran una válvula de escape. No las creó para que ellas nos dominaran o nos esclavizaran, sino para nosotros poder ventear tanto las aglegrías, como los disgustos.

Cuando en alegrías, no importa dónde estemos, nadie se oculta. Cuando en los disgustos, en ocasiones decimos… “trágame tierra” “me voy” “no quiero estar aquí” “no quiero que me vean”. En esos momentos buscamos un refugio.

Les diré el mío: ¡El baño! Es defintivamente el lugar más privado que podemos encontrar. En especial, entrar y darnos una ducha. Mientras el agua corre, bajamos la animosidad o corremos las lágrimas libremente, cuando es necesario el desahogo. De allí, salimos renovados o desahogados. Muy especialmente, cuando combinamos la ducha con alabanza, adoración y oración de ruego al Señor.

Recuerdo las que pasamos post huracán. Darse un baño en aquélla circunstancia no posibilitaba el placer de sentir el agua de la ducha correr. Hoy, cada vez que corre la deliciosa agua sobre mí, ese lugar se vuelve un refugio de acción de gracias y celebración. ¡Gracias Señor porque sale agua por este tubo!

El significado bíblico de agua es fuente de vida, claridad y transparencia. El agua es origen, de lo que viene y ha de ser. El agua en las fuentes bíblicas tiene un significado muy arraigado con la vida misma. En la creación el Creador y luego por la persona divina en Jesús, caminaron sobre las aguas.

Génesis 1:2 “Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.”

Yo sé que aún en mi vida ordinaria y cotidiana, Dios entra conmigo en cualquier lugar o circunstancia. El se refugia conmigo, para refrescar mi existencia y mis pensamientos con su agua de vida. ¿Cómo lo sé? Lo sé porque he ejercitado una memoria de gracia. En el libro •Silencio, Yo Hablaré• dediqué un capítulo a ése tema. ¡Sigue conmigo en este viaje hacia Una Vida Profunda!